¿Cómo se es dueño de lo que nunca se tuvo?

 

Porque al corazón nada le es ajeno, dado que todo lo que se siente se conoce. En el no viven medias verdades pero convive el deseo con lo absurdo. Es por esto que a veces queda como necesario renunciar a lo que no se debe pero sin renunciar a lo que no se puede, ésta última es lo único que mantiene con vida lo que algún dia podría llegar a ser.

Es así como se sueña con todo sin llegar a nada pero con toda la alegría del que espera por algo que no sabe si llegará.

Todo queda en la expectativa del momento soñado, lo que añoro del porvenir que mañana solo vive en mi memoria, en fin, es esto lo que hay que salvar y nuestros ojos procurarán decir todo lo que la boca nunca pronunció.

Los ojos no saben esconder lo que cuenta el corazón…